Slow beauty, filosofía de belleza.

Slow beauty, filosofía de belleza.

 
Nuestro mundo se revoluciona constantemente y por ello la tecnología, globalización, el internet y todo lo que reina en la actualidad hace que perdamos la calma y vivamos a mil por hora. Lo mismo pasa con lo que consumimos, ya que los productos se producen en masa para que podamos adquirirlos en el momento que deseamos. Y, esto nos ha llevado a olvidarnos de lo que importa, como la calidad e ingredientes de esos productos que consumimos a diario.
 
El slow beauty es un movimiento parecido a los que ya hemos escuchado antes como el slow fashion y slow food, definitivamente la palabra “despacio” a adquirido gran importancia, ya que habla acerca de la calma y el respeto a las cosas bien hechas y la gente a empezado a hablar de ello. Y no nos sorprende el hecho de que ha surgido la necesidad de optar por nuevas rutinas que cambien nuestro estilo de vida. Esta tendencia nos convence de invertir en fórmulas y hábitos que impliquen la belleza sustentable para llevar a cabo nuestras rutinas a través de el uso reducido en productos, procurando que estos sean amigables con el medio ambiente y con nosotros mismos, cabe recalcar que más que una tendencia debemos verlo como una filosofía de vida.
 
Esta filosofía no solo hace referencia a las materias primas, sino también a los procedimientos con los que se consiguen dichos productos ya que tienen consecuencia directa en nuestra piel. La industrialización del sector de la cosmética, ha influenciado en la sustitución de productos naturales por químicos sintéticos que a larga pueden ser dañinos para la salud y que están provocando reacciones alérgicas alarmantes.
 
No todo se centra en los productos que consumimos, el slow beauty también muestra una conexión con la práctica mindfulness (capacidad básica de poder estar en el presente) que su finalidad es hacernos mucho más conscientes ante la necesidad de aprender a llevar una vida más disfrutable, a través de la tranquilidad y un ritmo de vida apacible ya que esto se ve reflejado en cuestiones emocionales, intelectuales y físicas.
 
Puntos a favor
 
  1. Es una filosofía que no solo resalta la naturaleza y la belleza en conjunto, sino también reconoce el amor propio como un principio básico para aceptarnos como somos.
  2. Siempre optara por prevenir y no curar, ya que nos incita a probar rutinas de belleza que nos protejan de los daños como, el envejecimiento prematuro y manchas.
  3. Siempre tendrás una piel bella y saludable, ya que el uso de cosméticos naturales la liberará de toxinas y químicos ayudándola a vivir con ingredientes orgánicos.
  4. Abrimos paso a los productos elaborados con materias primas naturales y procedimientos respetuosos de los mismos, haciendo que la belleza sea cada día más sustentable.
 
Definitivamente es una filosofía que debemos adoptar para poder vivir mejor, en calma y en plenitud, no solo con el entorno, sino con nuestro propio cuerpo.