Ayuno intermitente, beneficios y mitos.

Ayuno intermitente, beneficios y mitos.

Desde el 2019, se ha hablado mucho sobre el ayuno intermitente, tanto que fue la dieta más buscada en Google, literalmente. Esta practica ha demostrado que puede ser una buena estrategia para perder peso, pero sin ser este su único beneficio. Te explicamos más a fondo que no solo se trata de dejar de comer durante un tiempo considerable y en que consiste.
 
El ayuno realmente se trata de algo natural que hacemos todo el tiempo y consiste en no comer nada durante un periodo de tiempo que puede ir desde la cena hasta el desayuno del día siguiente y es denominado como ayuno nocturno, así que literalmente y sin darnos cuenta, ya gozamos de sus beneficios.
 
En el caso del ayuno intermitente, se amplia el rango de horas de no ingesta y se eleva a por ejemplo uno de los métodos más conocidos y eficientes 16:8. Pasas 16 horas sin comer claro, bebiendo agua, café o té y después 8 horas volviendo a ingerir alimentos. Es un arma de doble filo, ya que no por no comer durante un tiempo prolongado perderás peso o grasa, nada más porque si. Ya que se te permite comer prácticamente lo que quieras durante los horarios establecidos, pero si quieres perder peso procurarás que esa ingesta sea en base a una alimentación saludable.
 
Otros de los beneficios que se han comprobado al utilizar esta práctica son la mejoraría de la sensibilidad hacia la insulina, la presión sanguínea, ayuda a reducir grasa principalmente en personas con obesidad y que hacen entrenamiento de fuerza, así como a combatir el estrés oxidativo.
 
Algunos de los mitos más escuchados son que esta práctica esta ligada 100% a la perdida de peso, pero no es así ya que para bajar de peso debe existir un déficit calórico (consumir menos calorías de las que quemas). Necesitarás suplementación para realizarlo como electrolitos (sodio, magnesio y potasio), ya que ayuda a la sensación de fatiga, mareos y algunos malestares que experimentan algunas personas que lo realizan por primera vez. En cualquier caso, no se recomienda ayunar por muchas horas seguidas y si utilizas el método 16:8 manteniendo una alimentación equilibrada, no sería necesario suplementarse.
 
Recuerda siempre que vayas a realizar un cambio brusco en tu alimentación realízalo siempre bajo la supervisión de un nutricionista. Se aconsejan que en los siguientes casos es mejor no utilizar esta practica: personas con trastornos de la conducta alimentaria, con tendencia al estrés y ansiedad. Al final lo más importante siempre va a ser tener una relación sana con la comida y para ello debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo y darle lo que necesita sin restringir ningún alimento o grupo alimenticio (si no lo requieres) evita caer en mitos y apóyate de un especialista.