Body Shaming.

Body Shaming.

El Body Shaming es prácticamente sentir vergüenza de cómo se ve tu cuerpo, parte del Body Shaming es sentirnos también culpables todo el tiempo de cómo no solo nos vemos en el espejo, si no de cómo nos ve la sociedad, la familia, la pareja, y lo más importante a mi parecer, es el sentimiento de culpabilidad de cómo NO logramos vernos, nuestros GOALS de belleza ideal, nuestra “meta”.
La meta para llegar al “cuerpo perfecto” (que cumpla con los estándares sociales de belleza) no es motivo por el cuál sentir culpa. De alguna u otra manera absolutamente todas las personas se han sentido inseguros o se han autocriticado alguna parte del cuerpo como el peso, tamaño, composición, todo; entonces no te sientas avergonzado de haber sentido alguna vez esa sensación de inseguridad, se manifiesta de diferente manera en cada persona ya que todos somos diferentes y tenemos diferentes formas de pensar, diferentes deconstrucciones, creencias y educación, contexto social y familiar.
Hace unas semanas navegando por Twitter y gracias a los algoritmos de las redes sociales de hoy en día una chava de 19 – 20 años escribió “me da miedo subir esta foto a redes pero quería saber, amigos que traje de baño se me ve más bonito” y anexó dos fotos de ella con dos diferentes bikinis que se le veían ESPECTACULAR, la chica con rasgos faciales preciosos tiene obesidad, y sorprende ver la cantidad de comentarios negativos respecto a su cuerpo, ya que la chica es conciente de su obesidad y no hay porque recalcarlo.  En un comentario bastante hiriente contestó que tiene obesidad porque fue diagnosticada con una enfermedad en la cual se le hacía prácticamente imposible bajar de peso, que intentó dietas, laxantes, provocaciones, licuados, antes de ser diagnosticada.
La tendencia de burlar el cuerpo humano surgió desde antes de la existencia de las redes sociales, pero en ellas tomo fuerza y empezó con actrices, cantantes, deportistas, entre otros siendo duramente criticados por usuarios y siendo particularmente expuestos por los medios de comunicación. Se podría decir que ese es el inicio del poder que ha tenido el Body Shaming, sin embargo, se ha vuelto completamente nuestra responsabilidad como sociedad. La chica no preguntó por el contacto de alguna persona que la ayude a adquirir “amor propio”, por un nutriólogo, algún profesional de la salud ni por la opinión de la gente respecto al tamaño de su cuerpo, tampoco estaba “normalizando” la obesidad, ella solo pregunto qué bikini se le veía más favorecedor, resulto en que la publicación llego a su abuelita la cual le pidió que bajara la foto porque estaba asustada de lo que podría pasar. Que triste e impotente y asustados nos podemos sentir del poder que tenemos como seres humanos con las redes sociales y como los estamos utilizando, recordemos que hay una línea muy delgada separada por la empatía y nuestra conducta habitual de “opinar sin saber que hay detrás” entre el respeto y aceptación de un cuerpo NORMAL que incluye variaciones de tamaño, color, textura, con cicatrices, con estrías, con celulitis, con pancita, grueso, extremadamente delgado, con nalgas, sin ellas y mil variaciones más y lo que se define con “normalizar la obesidad”.
Está en nuestro poder y es nuestra responsabilidad como seres humanos conscientes empezar a apoyar, aceptar y admirar los cuerpos como son, es parte de nuestro ego en nuestro intento de apoyar a personas que exteriorizan un poco más su inseguridad acerca de su cuerpo, incentivándolos a tener amor propio, sin embargo, dejamos de pensar que eso es trabajo personal de cada persona y cada persona tiene un crecimiento y una transformación diferente. El amor propio es aceptación por quien eres y por buscar tu mejor versión, no buscar que las demás personas cambien. Nuestro papel como sociedad y usuarios de redes sociales es dejar de opinar, que el tema deje de girar en torno a quien tiene un mejor cuerpo, cómo bajo más rápido de peso, porqué no somos como otros y es simplemente aceptar, amar y realmente VALORAR a los seres humanos por lo que son. Si eres una persona a la cual han criticado ya sea en redes o de frente, recuerda que solo tú puedes y podrás influir en quien eres y lo único que podemos decirte es que, seas como seas, vales muchísimo por el simple hecho de ser un ser humano y poner tu granito de arena para cambiar nuestra perspectiva social acerca de los estereotipos del cuerpo. Gracias a ti estamos donde estamos al día de hoy, hablamos de lo que hablamos y tenemos la fuerza para enseñarle a las siguientes generaciones que el cuerpo físico no define a un ser humano.