Adiestramiento Canino.

Adiestramiento Canino.

Son nuestro mayor apoyo emocional, sin embargo, ellos también tienen necesidades emocionales que muchas veces no nos damos el tiempo de cubrir. No podemos olvidar que son animales y cada animal tiene su propia psicología, el perro necesita, para mantener un equilibrio emocional, ser tratado como un perro; si nosotros aprendemos a entender su comportamiento, su lenguaje y sus necesidades, la relación que tendremos con ellos va a ser lo más increíble del planeta.
La realidad es que a un perro no le gusta ser tratado como bebé. Sí les encanta que le demos amor, apapacho, comida, pero el perro siente la necesidad de ganarse esas recompensas.
¿Que ves en un adiestramiento canino?
Los entrenamientos caninos básicos tienen como ordenes o comandos principales la orden de “sentado”, “echado” o “abajo”, la orden de “quieto” en ambos ejercicios, el quieto a distancia para que el perro aprenda a mantener la orden, aunque tú estés a 10 metros, 20 metros o más; la orden de “ven” o acudido al llamado y el caminado junto. Estas órdenes son herramientas que puedes utilizar en tu día a día y darle beneficios a largo plazo con el control que les dejan las ordenes, aprenden a comer tranquilamente y no desesperarse con el plato, aprenden a no salirse de ciertos límites de casa como la reja, alguna habitación, aprenden a no saltarle a visitas en casa; si es un perro nervioso aprende a estar tranquilo en la calle, en parques, a bajarle a sus niveles de miedo y ansiedad. En el caso de perros temperamentales, les baja el temperamento bastante, aprenden a no ladrarle o gruñirles a las personas y los dueños aprenden a tener muchísimo control sobre ellos.
En los entrenamientos grupales, que en lo personal son mis favoritos, al trabajar junto con los dueños en un ambiente donde hay más perros, más dueños y más olores, la relación que forjas con tu mascota es muchísimo más fuerte ya que cada orden no solo la aprende, si no que la aprende con muchos distractores, los perros aprenden a socializar adecuadamente con otros perros sin lanzárseles, sin ladrarles, a respetar los “quietos” o las ordenes a pesar de que dos perros estén jugando a un lado. Una mis cosas favoritas es que aprendan a comportarse en los paseos, caminar a un lado y no jalar la correa y así empezamos a sacar a pasear a nuestro perro y no el a nosotros.
Al estar relajados durante esas sesiones, ahí es donde vemos realmente el equilibrio emocional que les vamos dando y se empiezan a ver los cambios en las actitudes o comportamientos no deseados en casa o en los paseos. Nos empiezan a ver como sus líderes y la relación que empezamos a tener para con ellos se vuelve un arte.
Está comprobado que un perro estable es muchísimo más feliz y tiene una vida más larga y sana que un perro humanizado, ¿quién no quisiera ir al parque a leer un libro o salir con sus amigos y tener siempre a su mascota?, ¿dejar la reja abierta sin que este salga corriendo? O ¿qué un perro deje de temblar o de orinarse del miedo cada vez que sale de casa?
El entrenamiento canino es la manera más especial de decirle “te amo y quiero verte feliz” a tu perro. Hay muchísimos entrenamientos diferentes en Mérida, la gran mayoría enfocados en entender a tu perro y reforzar el vínculo con él, solo es encontrar el adecuado para el tuyo.
No todos los perros tienen la misma energía, el mismo temperamento, los mismos miedos o la misma rebeldía, pero algo que une a todos es el amor tan incondicional que te van a tener y demostrar hasta el final de sus días, nuestra manera de regresarle un poco de lo que ellos nos dan es buscar su equilibrio emocional y amarlos a su manera.
 
Por: Cris Magaña