Inyecta IP recursos para proyectos sustentables en Celestún y Kinchil.

Inyecta IP recursos para proyectos sustentables en Celestún y Kinchil.

Grupo Inmobiliario Libera destinará recursos económicos para protección de la fauna y remediación ambiental.


El Grupo Libera, a través de su proyecto Tótem, destinará recursos para empujar el crecimiento de la economía, de manera sustentable, para los municipios de Celestún y Kinchil, además de patrocinar el traslado del basurero de Celestún al municipio de Kinchil, en busca de que los desperdicios no escurran hacia el mar.

El director general de Grupo Libera, Edoardo Triay, señaló que se destinará en cinco años una bolsa aproximada de 25 millones de pesos, en que se incluye proyectos sustentables para la comunidad, entre los que se encuentran la protección y rescate de la fauna nativa, desarrollos de proyectos turísticos comunitarios, modernización del basurero y desarrollos inmobiliarios sostenibles, por lo que será primeramente a través de su proyecto Tótem, que destinará recursos para empujar el crecimiento de la economía de manera sustentable para ambas localidades turísticas.

Además, en Kinchil de desarrollará una UMA -Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre- donde se construirá un laboratorio para la reincorporación del tapir (Tapirus bairdii), a las reservas ecológicas de Ría Celestún y El Palmar, especie herbívora que fue diezmada y se encuentra en peligro de extinción en la península de Yucatán.

El alcalde de Celestún, José Ramírez Perera, detalló que con apoyo del grupo empresarial inmobiliario Libera, se busca que los desperdicios de ambas localidades se les otorguen un tratamiento más amigable con el medio ambiente, además de impulsar el desarrollo turístico de esos dos destinos al interior de Yucatán. Apuntó que se procura evitar mayores daños al medio ambiente, por lo que la basura que se genere en Celestún se trasladará hacia Kinchil, y con ello evitar que los desperdicios escurran hacia el mar, solo los habitantes y negocios de Celestún generan 2 millones de toneladas de desperdicios diarios.

El alcalde de Kinchil, Carlos Valentín Dzib Pech, comentó que en su municipio laboran unos 12 grupos de artesanos que aglutinan entre 5 y 12 personas por célula, que tenían una importante derrama económica con la visita de turistas y que, debido al desvío carretero se han quedado sin esa posibilidad económica.

En la presentación de los proyectos de desarrollo sustentable participaron María Isabel Caballero, Directora de Proyecto Santuario Tótem, Carlos Valentín Dzib Pech, Presidente Municipal de Kinchil, José Asunción Ramírez Perera, Presidente Municipal de Celestún, Karina Tun Poot, representante del colectivo artesanal del municipio de Kinchil “Alas azuladas” y Jim Mendiburu Manzanilla, Coordinador de Vinculación Gubernamental y Labor Social de Grupo Libera.