Piezas del universo sensorial de Milena Muzquiz
En una casona renovada en el centro histórico de Mérida, Casa Escuela presenta Hot Served Cold, la primera exposición individual de Milena Muzquiz en Yucatán, en colaboración con Travesía Cuatro. Un conjunto de quince obras realizadas en cerámica, acuarela, pintura al óleo y textil propone una relación expandida con los objetos que habitan nuestro entorno cotidiano. Abierta al público hasta el 30 de marzo de 2026, el espacio exhibe piezas que conciben el hogar como un lugar vivo, fluido y en constante transformación.
Formada en el California College of Fine Arts y el Art Center College of Design, Muzquiz ha exhibido su obra en ciudades como Nueva York, CDMX, Guadalajara, Madrid, Londres, Chicago y São Paulo. Su práctica fusiona cerámica, pintura, textil y performance para explorar la teatralidad de los objetos y la dimensión emocional del espacio doméstico. Actualmente vive entre Los Ángeles y Mérida, donde produjo gran parte de esta serie.
Objetos que respiran, se mueven y dialogan con tu hogar
En Hot Served Cold, cada pieza parece tener vida propia. A través de relieves expresivos, texturas táctiles y una paleta vibrante, Muzquiz revela capas emocionales y simbólicas que invitan a mirar los objetos decorativos desde una nueva perspectiva.
Las acuarelas ocupan un lugar especial. Para realizarlas, la artista sumergió directamente el papel en mares y lagos, incorporando el agua como materia activa en el proceso. El resultado son superficies que respiran humedad, movimiento y atmósferas costeras, obras capaces de transformar cualquier ambiente interior. Las pinturas de gran formato recuperan motivos florales inspirados en textiles de su infancia. Aquí, la decoración se convierte en memoria: patrones que evocan tapices, cortinas y manteles reinterpretados como composiciones contemporáneas.
Entre las piezas más sugerentes destacan las cortinas-escultura: cuerpos flexibles y modulares que pueden reconfigurarse en cortina, muro, escenario según el entorno, cuestionando los límites entre objeto decorativo, estructura arquitectónica y elemento artístico. Este gesto abre una conversación esencial en el diseño interior contemporáneo: los objetos ya no cumplen una sola función, sino que se vuelven elementos vivos capaces de narrar atmósferas, modular la luz y transformar la experiencia del hogar.
Casa Escuela: un espacio que amplifica la experiencia
Las piezas conviven con la luz natural del patio, la textura de los muros y la escala íntima del lugar, creando un recorrido que se siente cercano, cálido y envolvente. Hot Served Cold propone una manera distinta de mirar el diseño, de habitar y de sentir los espacios que nos rodean.








